Astúrias: el mejor destino para olvidarse del Coronavirus

Cualquier carretera te conduce al paraíso. La naturaleza es exuberante en cada rincón

Este año, y después del calvario del coronavirus, la mejor opción es quedarse cerca. Tantos días recluidos en casa, la tentación es el campo. Astúrias en eso es excepcional. Rebosa naturaleza por los cuatro costados. Montañas ríos, vegetación, agua, fauna… te sorprenderán en cada esquina. Andar tranquilo, reposar bajo un árbol, contemplar una fuente, divisar el paisaje, escuchar los pájaros o ver como laboran las abejas se presenta como una tentación. Si eliges unos días en este escenario no te val a faltar propuestas; hay miles de caminos y sus correspondientes senderos para explorarlos con calma y llenar los pulmones de aire sano. Palmo a palmo el territorio es diferente y las actividades se multiplican: pesca, caza, ciclismo, escalada, equitación, natación…, y un sinfín de tareas rurales que la gente del pueblo sigue haciendo con su sabiduría y experiencia popular y atesorada durante siglos. Ellos son fieles a las raíces. y siguen haciendo sus trabajos, aunque incorporando elementos modernos, como hace siglos. Cultivan las viñas en unas pendientes aparentemente inaccesibles, cortan y entresacan la madera a fuerza de tractor oruga como substitución del caballo o las mulas, cuidan y pastorean los rebaños como la han hecho siempre, extraer la miel sirviéndola después pura y espesa como nunca la has probado, tomarás un vaso de leche de verdad y veras cómo en unos dias se te cambia la cara. Calor en el día y frescura en la noche para puedas conciliar el sueño como nunca lo has experimentado en la ciudad, probarás una manzana recién cogida del árbol y veras como descansa la vida observando tanto verde.

Y lo mejor, la gastronomía

Como siempre las mejores sensaciones las traemos en el estómago, aquí, vas a satisfacerlas con creces. En la mayor parte de los casos te encontrarás con productos locales, frescos y naturales. Otros sabores que hacia tiempo que no experimentabas. Las verduras y hortalizas son legales; la carne, de la que corre por la montaña; la leche, la que sale de los pastos y el pan, del trigo bien labrado. Hasta el vino se ha ganado un puesto con el conjunto viñas que se han recuperado y que responden a terruño con características propias. Quesos, dulces, frutas se elaboran con la serenidad necesaria para un buen reposo y exentos de productos químicos que adulteran su bondad. La cocina se hace a base de tradición y caldos , guisos, compotas o asados son fieles al buen hacer y presentar. Cualquier tasca es honesta y sus precios modestos. Ahora tienes la ocasión de comprobarlo

Deja un comentario