El oro romano

Asturias, en general, mantuvo una gran presencia romana y muy principalmente por el oro que albergaba en su suelo. La conquista del territorio le resultó difícil a los romanos por dos hechos bien probados: la resistencia del pueblo astur y la propia orografía del territorio. Entre los años 29 y 19 antes de Cristo tuvieron lugar las guerras Astur-Cántabras y fueron tan cruentas que hicieron necesaria la intervención del propio emperador romano, Cesar Augusto. Una vez sometidos, los astures se convirtieron en buenos colaboradores del imperio aportando soldados bravos e incluso un caudillo, Pintaius, un soldado astur que aun falleciendo a los 30 años aportó al ejercito romano 7 de servicio; estuvo destacado en la Germania inferior ( Grimlinghausen) y allí se ha encontrado una lápida funeraria en su honor, hoy hay replica de la misma en el museo arqueológico de Asturias. A ver cuando le dedican una película. 



Castro de Coaña

La comarca de Fuentes de Narcéa que engloba a Cangas, Degaña e Ibias es un buen punto para hacer un recorrido por la ruta del oro. En estas poblaciones encontramos dos centros interpretativos del oro: uno en San Pedro de las Montañas y otro en Cecos. Facilitamos aqui algunos lugares para visitar tanto para conocer la historia de la explotación del oro por parte de los romanos como por lo que ofrecen de senderos fáciles para caminar y todo dentro de unas distancias discretas: -castros de Coaña y Mohias. Estos castros son anteriores a los romanos , pero ellos los ocuparon y vivieron en ellos dándeles incluso mas esplendor, -el Franco donde están las Covas de Andia. -Boal cuyo principal vestigio es el Castro de Pendía -Grandas de Salime con el Castro Samartin -Tineo, alberga un museo de oro y hacen cada año un campeonato de bateo -Allande donde también se encuentra el Castro de Chuis -Y para todos aquellos que les agrade caminar pueden hacer la Senda Moura, una calzada de unos 11 kilómetros que fue construida por los romanos para sacar el oro del yacimiento del El Corralin y llevarlo a la meseta,; se conservan todavía algunos tramos originales y tiene una dificultad media.

.

Deja un comentario